Por:
Juan Pablo Orozco F.
Médico CEM Medellín

Gastroenteritis

Es una enfermedad de alta frecuencia en la población infantil causada principalmente por virus, por lo que también el uso de antibióticos sólo está indicado en unos pocos casos. La fiebre puede o no estar presente y se caracteriza por el aumento del número de deposiciones líquidas. El niño puede tener náuseas y vómito, el dolor abdominal es muy frecuente, además puede existir dolor de cabeza y malestar general. El olor, color o consistencia de las deposiciones no caracterizan el tipo de germen que causa la enfermedad.

En los menores de 5 años ocurren aproximadamente entre 4 y 5 episodios de esta enfermedad por año.

Cuidados en casa
Aumentar los líquidos ingeridos y suministrar suero oral cada vez que haga una deposición para prevenir la deshidratación.
Las bebidas deben ser bajas en azúcar y sin gas.
La alimentación debe ser a tolerancia del niño, recordar que la nutrición juega un papel crucial en la recuperación de esta enfermedad.
Se debe tener las precauciones con el manejo de los desechos, por la alta contagiosidad de la enfermedad a través de las deposiciones.

Existen signos de alarma que permiten, por medio de una acción médica oportuna, disminuir las posibles complicaciones en el niño. Cuando el niño vomita todo lo que se le da, incluso no tolera el suero oral, el riesgo de deshidratación es muy alto. La presencia de sangre en las deposiciones es un indicio de bacterias en el intestino. La situación anterior, requiere valoración médica y hasta que no se inicie el tratamiento antibiótico, el niño no va a mejorar.

La deshidratación es una complicación que se trata de evitar con los cuidados en casa, y se prevé con los signos de alarma, pero si existe algún grado de deshidratación se requiere valoración médica para definir el tratamiento; por lo que es importante tener en la cuenta algunos signos que le indican a lo padres que el niño está deshidratado o se está deshidratando como: boca seca, mucha sed, ojos hundidos, sin lágrimas al llanto, muy dormido o con poca actividad.

Es importante aclarar que la diarrea no se quita de un día para otro, generalmente la duración promedio de una enfermedad diarreica aguda es de 5 a 7 días, periodo establecido por el tiempo que se demoran las células del intestino en repararse y la flora intestinal normal en reestablecerse.



 

Comparte esta publicación

Utilidades